Web de Nuria del Saz

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Onda Total

Onda Total se lanzó al aire de Sevilla una fría tarde del 22 de diciembre de 1988. Nacía como una emisora de radio singular, cuyo único propósito era el de entretener a cuantos quisieran escuchar. Su singularidad también residía en que sólo emitía durante dos horas, de 19:00 a 21:00 de lunes a viernes y en que un solo programa constituía su programación: Sonido, Total, Tope, ¡Guai! Con semejante nombre puedes imaginar su contenido. Se trataba de un programa musical, con las canciones de moda, llamadas de los fieles oyentes –porque, te aseguro, que eran fieles a más no poder- y cualquier cosa que se me ocurriera.

 

Nuria en Onda Total

 

¿Por qué Onda Total en vez de Radio lo que fuera? Sencillamente porque me parecía en aquel momento que lo de Radio estaba muy visto y sonaba antiguo. Onda me resultaba más moderno. Y lo de Total, creo que se le ocurrió a mi madre. Sonaba muy bien y así lo dejamos.

 

¿Y ese nombre tan ochentero para el programa? Escuché esa sucesión de palabras a alguien y me gustó. Era divertido.

 

Divertido es la clave. Sobre todo, Onda Total me divertía y divertía a quienes llamaban y escuchaban: los amigos, la gente del barrio, el que la sintonizaba por casualidad... Gustaba porque había frescura, mucha música, risas y ningún anuncio publicitario. Vamos, que cada disco que “pinchaba” (aún nada de cds) le costó el dinero a mis padres.

 

Fue una experiencia que duró dos años aproximadamente, con la que aprendí y me comprometí profundamente y con la que inicié mi camino hacia el periodismo, sin duda.

 

Agradecimientos mil a los míos, a mis padres que me apoyaron al cien por cien en la locura, mi abuelo (Francisco Gaitán, que falleció el 20 de agosto de 2006) que me dio los medios, mi tío que me enseñó a manejar todos los aparatejos y fue quien me orientó en todo lo técnico y mi hermana que tuvo que soportar estoicamente cómo el teléfono de casa (que era el mismo de la emisora) no paraba de sonar todos los días durante el tiempo de emisión. También a mis amigos que se venían a la radio los viernes después de clase para hablar, elegir algunas canciones y pasarlo bien. Y a cuantos me escuchaban, a los oyentes de Onda Total que le aportaron alma a la radio con sus voces metálicas por teléfono. Les recuerdo, algunos incluso por sus nombres. Si fuiste alguno de ellos, me encantará saber de ti.